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Design thinking en Beeva

El pasado jueves 12 de marzo tuve la suerte de participar, junto con otros 15 afortunados, de un taller de Design Thinking en el centro de innovación de BBVA en Alonso Martínez. Para un neonato como yo, esto del Design Thinking es la cosa más cool del momento y, participar de un proceso en un edificio tan espectacular como el que Beeva tiene, es como para no poder molar más. En 3 horas llenas de hojas y de post-it a Nieves, Laura, Ira, Aida y Paula, integrantes del equipo de Beeva les dio tiempo a explicarnos la historia de la metodología, la aplicación particular que ellas hacen y a realizar con nosotros la ejecución de un ejercicio.

Para todo el que desconozca de qué va esto, básicamente es un proceso que pretende alejar la innovación del mito de la creatividad y de la musa creativa, estableciendo un recorrido para el proceso creativo. Este proceso pone al usuario en el centro y no al creador, desplaza el foco y lo dirige a quien realmente debería apuntar siempre y pretende que la creación sea una búsqueda de soluciones reales y pertinentes para los problemas particulares de personas concretas. La innovación sin foco puede acabar fabricando el coche de Homer Simpson, mientras que la innovación centrada en el usuario se sostiene sobre tres patas (representadas en el gráfico más abajo junto al maravilloso artefacto de Matt Groening) y que consisten en Human Desirability, Business Viability y Technical Feasibility, o lo que es a grandes rasgos lo mismo: necesidad humana, viabilidad económica y viabilidad técnica.

En la web www.designthinking.es podéis profundizar en la metodología y en las etapas fundamentales del Design Thinking y que consisten en:


Fuente: www.designthinking.es

Cada una de las empresas que confía en esta metodología ha adaptado el proceso a sus particularidades y ha renombrado sus etapas a su gusto, pero todas mantienen mucho en común y en esta tabla facilitada en el taller se pueden ver las equivalencias entre IDEO, Google y Beeva.

El proceso es bueno y funciona. En apenas 3 horas de taller, los 16 participantes divididos en cuatro equipos EMPATIZAMOS con las historias de tres usuarios que se cambiaban de ciudad y se enfrentaban a diferentes miedos, detectando un buen número de problemas sobre los que actuar; DEFINIMOS cuales de esos problemas eran fundamentales para los usuarios; IDEAMOS un gran número de opciones que daban solución a los diferentes casos; y PROTOTIPAMOS la solución que cada grupo consideró más interesante, exponiéndola al resto de participantes.

La etapa de TESTEO era complicada por tiempo y logística, pero la idea quedó clara: testea tus prototipos e itera. Mejora la solución y vuelve atrás en el proceso siempre que lo necesites, porque la innovación no consiste en crear y soltar tu creación al mundo, sino en que los problemas de la gente y nuestras soluciones se encuentren y la relación funcione.

Aquí podéis ver las imágenes en Flickr cortesía de Beeva, entre las que se encuentra la siguiente, dónde un servidor aparece sujetándose una cabeza que le pesa de tantas ideas que le vienen.

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